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Cazar en verano: Precauciones y peligros

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Desde Armería Carril os contaremos las precauciones que se deben tener para cazar en verano.

Si decidimos salir a cazar durante los meses más calurosos del año, podremos encontrarnos con algunos riesgos que no tenemos en los meses de invierno. Para disipar todas las dudas, hoy te traemos algunos consejos sobre las precauciones y peligro de cazar en verano.

Horario para cazar en verano

Lo ideal para no coincidir con las horas más calurosas, es madrugar. Así, a parte de disfrutar del campo amaneciendo, evitarás tener que soportar al sol en sus peores horas, que son entre las 12:00 y las 19:00 aproximadamente.

Con el calor nuestras capacidades físicas disminuyen, nos sentimos más extenuados, aparece la deshidratación y no rendimos igual que en los meses de frío. Por eso es tan importante evitar ese periodo del día y mantenerse hidratado constantemente.

Protección solar e hidratación

Si tu jornada de caza va a extenderse durante muchas horas, busca sombras para descansar, sobre todo en terrenos complicados. Planea las paradas en sitios con fuentes o abrevaderos, y si no los hubiera, siempre puedes llevar garrafas de agua en el coche.

Es fundamental mantenernos hidratados y siempre llevar agua de sobra. Es recomendable ir refrescando la nuca y el cuello, y sobre todo, beber agua aunque no tengamos sed. Además, es aconsejable vestir ropa ligera, llevar sombrero o gorra y aplicarnos protector solar.

cazar en verano

Cuidar de nuestro perro

Debemos garantizar el bienestar de nuestros compañeros de caza, ya que perciben directamente el calor que desprende el suelo, a diferencia de nosotros que llevamos calzado. Sus patas pueden sufrir mucho debido al calor, al polvo y a la dureza del terreno.

Como los perros no sudan, deben aumentar su respiración para regular su temperatura. Por esto, debemos mantenerlos hidratados, y llevar botellas y bebederos para ellos. Además, al igual que nosotros, necesitan realizar descansos en la sombra.

Insectos y víboras

No podemos olvidar los peligros del campo, como las tabarreras o reptiles. No solemos verlos cuando pasamos al lado de ciertas plantas pero están ahí. Nuestro perro muchas veces nos advierte del peligro, pero otras es él quien lo sufre.

Si se acerca cojeando, o nervioso, o lo oímos gritar o revolcarse, debemos estar atentos porque puede que le haya pasado algo, por ejemplo, que le haya picado un enjambre de avispas. Lo mejor en este caso es alejarnos del lugar y echar agua en el suelo, hacer barro y aplicarlo en los bultos donde le han picado.

Sea cual sea el daño, sobre todo si ha sido una mordedura de culebra, debemos llevar al perro al veterinario cuanto antes, para que examine la gravedad del veneno y si el colmillo del reptil está aún dentro.

Para mantener a raya a los mosquitos podemos utilizar un repelente. Existen productos que cumplen la doble función de protector solar y repelente de mosquitos.

Munición en verano

Debido al calor la munición no se comporta igual que en condiciones normales. Los que en condiciones normales generan bajas presiones en la recámara o tengan tacos de calidad que amortigüen mejor el golpe de presión y la aceleración de la carga, se verán menos afectados.

La cartuchería de perdigones aumenta la presión en el plomeo, afectando tanto en la velocidad como en la deformación del proyectil y su trayectoria. Es muy peligroso disparar cuando haga una temperatura superior a 40ºC.

Debemos mantener nuestra munición en un ambiente fresco y seco, entorno a los 20-25ºC, y evitar dejarlos en el coche expuestos al sol.

Recoger la basura

Aunque debemos hacerlo siempre que salgamos al campo, en verano debemos de ser muy cautelosos con lo que dejamos, no solo con botellas o colillas, también con los cartuchos que hemos disparado.

Podemos acoplar a nuestro arma un recoge-vainas para no tener que recogerlas, o comprar munición con cartuchos biodegradables, ya que, los convencionales tardan entre 450 y 500 años en desaparecer.

Mantente en forma

Es importante mantenernos en forma para que el calor no nos afecte tanto y llevar una dieta sana y equilibrada. Igualmente, si decidimos no cazar en verano, no debemos descuidarnos, o de lo contrario cuando volvamos en los meses fríos, nos costará más.

Recuerda escuchar a tu cuerpo. Si sientes dolor de cabeza, mareos, agotamiento, falta de aire… evita inmediatamente la exposición al sol y haz un descanso en un lugar fresco. Ve siempre con compañía y evita quedarte solo en estos casos.

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